Los gatos son muy sensibles al entorno y les gusta sentirse limpios. Por eso es importante que tengan un espacio adecuado para hacer sus necesidades. Hay diversas cosas que podemos hacer para mantener su arenero limpio y evitar así los malos olores en casa.

El tamaño de la bandeja es muy importante, ya que el felino debe tener el suficiente espacio para moverse. Es recomendable que la longitud del arenero sea un poco superior al tamaño de tu gato. Y, en cuanto a profundidad, lo normal es que sea entre 3 y 5 centímetros, para evitar que la arena caiga fuera.

Los excrementos deben retirarse diariamente, pero la frecuencia con la que se debe cambiar la arena depende del tipo que sea:

  • Lechos absorbentes. Duran entre 7 y 9 días si los excrementos se retiran cada día.
  • Lechos aglomerantes. El contenido del arenero puede aguantar un mes, si se retiran los excrementos diariamente.
  • Lechos vegetales. Deben cambiarse cada dos o tres días.

El arenero debe limpiarse y desinfectarse cada vez que se cambia la arena. Ya que algunos productos pueden ser tóxicos para los gatos, se recomienda utilizar marcas específicas para esta tarea. Una vez la bandeja sanitaria está limpia y seca, pueden añadirse productos concretos para neutralizar los olores, aunque una solución casera es colocar bicarbonato bajo la arena.