¿Tu perro muestra inseguridad o miedo cuando se acercan personas desconocidas? Lo primero es entender los motivos por los cuales nuestra mascota presenta esta actitud. El miedo suele aparecer cuando finaliza la etapa de socialización del cachorro, un momento importante para acostumbrar a nuestro perro a todo tipo de personas. Aunque generalmente el miedo se debe a una mala socialización, existen otras causas que pueden provocarlo:

  • Falta de contacto habitual con personas
  • Experiencias traumáticas
  • Cuestiones genéticas
  • Uso del castigo en el perro
  • Contacto con poca variedad de personas
  • Envejecimiento
  • Enfermedades

Para poder ayudar a nuestro perro, es muy importante entender su lenguaje. Debemos saber las señales físicas para comprender cuando la mascota está calmada o incómoda. De esta manera, podremos identificar los estímulos que desencadenan el miedo y controlar las interacciones con las personas.Es vital que el perro no se encuentre de pronto entre una multitud o ante personas que intenten tocarlo: debemos intentar que se sienta seguro. Si el perro se siente bien será más fácil que empiece a superar miedos. La idea es que, siempre que el perro esté con nosotros, sepa que no va a ocurrir nada malo.

Lo que nunca debes hacer

  • Permitir que otras personas se acerquen directamente al perro o le toquen si este muestra señales de apaciguamiento.
  • Castigarle, forzarle u obligarle a hacer algo que no quiere. El perro debe ser libre de expresar sus emociones.
  • Regañarle si enseña los dientes. En este caso el perro puede pasar a atacar directamente sin mostrar esta señal de advertencia.

Terapia en casa (en casos sin agresividad)

  • Explica a las personas que no deben mirar fijamente al perro, intentar tocarle o acariciarle. Tampoco se inclinarán por encima de él o intentarán iniciar el primer contacto.
  • Las personas mantendrán una postura corporal relajada e ignorarán al perro.
  • Dejaremos que el perro se acostumbre a la presencia de personas en el hogar.
  • Pediremos a las personas que, cada vez que el perro se acerque a ellas, intenten premiarle con una golosina. Después de dársela seguirán ignorando al perro.
  • Repetiremos este ejercicio con las mismas personas y una vez tolere su presencia y coja los premios con normalidad, repetiremos el ejercicio con otras personas distintas.
  • Una vez el perro practique este ejercicio y se muestre confiante en casa, realizaremos los mismos ejercicios en el exterior del hogar, en parques y calles.

Recuerda que este es un proceso largo y que para observar una mejoría evidente y más rápida serán necesarias las terapias en campo de trabajo. Además, el profesional que trabaje con nosotros será capaz de identificar con mayor efectividad las emociones del perro y otros problemas de conducta que pueda tener.